Sus ideas de cómo hemos llegado hasta aquí, dónde estaremos y por qué se pueden resumir sintéticamente en pocos puntos:
- Desde hace varias décadas el modelo económico actual se encuentra agotado, de modo que se han tenido que ir tomando medidas para "parchear" el sistema y seguir por la senda del crecimiento.
- La principal medida utilizada para mantener la demanda agregada ha sido el uso de la deuda.
- La deuda, que ha crecido de forma monstruosa, ha proporcionado un crecimiento ficticio que ya no se puede mantener. No es viable generar más deuda para generar PIB.
- En consecuencia, un modelo agotado no puede crecer, ya no se puede recurrir al artificio de la deuda y para colmo la falta de crecimiento ha derrumbado los ingresos de estados, familias y empresas y las enormes deudas no se pueden pagar.
Entre otros de sus postulados, afirma que el modelo actual está agotado porque se ha basado en la creación de PIB a partir del desplifarro y la asunción de que las materias primas y recursos financieros eran infinitos. En su visión del futuro que nos espera, ve un mundo de supereficiencia económica, robots y máquinas que sustituirán al factor trabajo que crearán un desempleo estructural muy elevado y la potenciación de regiones y sectores económicos viables que tendrán un poder ascendente en detrimento de los estados.
También sobra población. A montones. Para este problema todavía no nos ha dado -o no se ha atrevido- a proponernos una solución.
Sin embargo, el profesor Niño desprende un halo un tanto turbio en algunos de sus planteamientos e incluso en aspectos de su trayectoria profesional. Sus trabajos pseudo científicos basados en la astrología, sus convicciones políticas -aunque las niegue mil veces- y afirmaciones cercanas al paganismo masónico dan buen ejemplo de ello.
Pero de esto hablaremos más adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario