El derribo del vuelo MH17 mientras sobrevolaba territorio ucraniano está siendo un ejemplo adicional de los cambios de equilibrio de poder en el mundo. Y un "trofeo" para aquellos que siempre intentan profundizar en los sucesos de la sociedad actual.
Sorprende la tibia respuesta de las naciones involucradas o afectadas por el conflicto Ruso-Ucraniano y por este último acto de guerra. Hay que ser claros, un sistema de misiles capaz de derribar un blanco a 10 km de altitud no es comparable a los "stinger" que utilizaron los muyahidines en Afganistán. Los segundos podía lanzarlos personal con mínimo adiestramiento y estaban diseñados para objetivos más sencillos que operaran a menores elevaciones. Los primeros, de confirmarse que fueron el arma del crimen, son sistemas complejos que requieren de personal cualificado, guía de radar, selección de objetivos...
La conclusión es clara. O se confirma la verdad que todos sabían -las milicias pro-rusas son una marioneta de Moscú- o el misil era directamente de dueños soviéticos. Perdón, rusos.
Entre tanto, debilidad remarcada de USA, Europa y todo Occidente en general, que no tiene ni la capacidad ni los arrestos de detener o suavizar el conflicto. Putin sigue asentándose como un nuevo líder de peso mundial y Ucrania abandonada a su suerte por sus aliados. Ni que todos fuéramos franceses.
sábado, 19 de julio de 2014
domingo, 23 de marzo de 2014
Breves clases de Liberalismo II
Dijimos que sería adecuado una segunda parte. Nos adentramos en más términos:
Sería interesante realizar un ejercicio similar con otras "ideologías". En el caso del "socialismo" es realmente complicado porque ya nadie sabe lo que es o significa. Lo trataremos, pero no como socialismo puro marxista, sino como el inestable coloide de ideas contradictorias en que se ha convertido.
- Mercado: Entelequia que engloba a aquellos que demandan u ofrecen algún bien o servicio. Su palabra es cincel sobre las piedras de La Ley. Nada ocurre por perturbación -a no ser que sea el Estado el que actúe por detrás- sino por la mano invisible del dios del capitalismo. Está en todas partes, de tal modo que existe mercado bovino -de vacas- y laboral -de personas (!)-. Siempre es justo y termodinámico (busca el equilibrio perfecto y posee unas leyes imperturbables e independientes del sistema de referencia.) Casi un corolario de la Relatividad General.
- Deuda: Concepto criticado en la actualidad por los liberales, en su tiempo tuvo buena acogida tras la demostración de un teórico por sus beneficios para el accionista. Si una empresa tiene beneficios, ¡para qué dejar algo en Tesorería! Reparte las "chuchas" y para circulante te financias con crédito. De este modo nos enseñaban en la Universidad que ejemplos de gestión eran compañías como la Telefónica, con casi 60 000 millones de euros de deuda.
- Deuda del Estado: Caso particular del anterior término.Es detestable. Está relacionado con el dinero fiduciario, impuestos, inflación, etc... Y si mentas a Keynes, mejor vete a tu casa. Eso de que la demanda agregada puede entrar en caída descendente ya lo arreglará el Mercado. Amén. (Curioso que EEUU haya vuelto a medidas keynesianas que, aunque no han recuperado del día a la noche la economía, sí parece que han evitado el colapso). Mención aparte merecen los socialdemócratas de medio pelo que no saben si Keynes es un "aftershave" para el cutis o uno de los pilares que encauzaron la Crisis de los 30. Malgastar no es deuda, es malgastar, aquí y en la China Popular. La Deuda del Estado puede ser un instrumento valioso para períodos de crisis, control de inflación (retirada de efectivo), financiación en situaciones de emergencia (Estados de Guerra, catástrofes)...
- Planificación Económica: Esto es lo más parecido a los planes quinquenales de la Unión Soviética. Sin embargo, la Historia Económica acredita el éxito de la planificación -hasta donde dicta el sentido común- en ciertos sectores y para fines concretos. La industrialización de Japón es uno de los mejores ejemplos y casos de éxito. A esto hay que añadirle la planificación energética, que busca la defensa de la economía de un país ante cambios geoestratégicos y políticos.
Sería interesante realizar un ejercicio similar con otras "ideologías". En el caso del "socialismo" es realmente complicado porque ya nadie sabe lo que es o significa. Lo trataremos, pero no como socialismo puro marxista, sino como el inestable coloide de ideas contradictorias en que se ha convertido.
domingo, 9 de febrero de 2014
Breves clases de Liberalismo
Muchas veces se habla de la corriente de pensamiento económico y político denominada Liberalismo y se nos llena la boca en un sentido u otro. ¿Pero de qué trata realmente?. Unos puntos resumidos de su doctrina económica podría hacernos reflexionar.
Otro día seguiremos profundizando en más términos; que los hay y no tienen desperdicio.
- Los Bancos Centrales: Son para el liberal de casta y origen un gran satanás. Responsables de la impresión de dinero fiduciario, de políticas monetarias laxas que crean burbujas y de una regulación (manipulación) que impide que las fuerzas del mercado se equilibren por sí mismas. El resultado de su existencia, conforme al pensamiento liberal, es un desastre para la economía y germen de las crisis que hemos vivido.
- Estado del bienestar ('benefits', estado social, etc..): Al tratarse de un tema muy polémico normalmente se evita el debate directo. Tan sólo en crisis como la actual, en donde la recaudación del Estado se derrumba, se habla claramente del sobredimensionamiento del mismo. "Crean vagos", "falta de motivación", "paternalismo económico" y demás males que reducen la productividad, la competitividad y el espíritu emprendedor. En síntesis, adormecen el espíritu económico del hombre (y encima lo pagamos entre todos!).
- Impuestos: Mentía. El primer punto no es el origen de todo los males y causa de perdición. El auténtico satanás es el Estado en sí mismo, y sobre todo, el peor de sus extensos brazos: Los impuestos. Con ellos se esquilma a los emprendedores y se premia a los holgazanes. El reparto de riqueza que en teoría producen no es bueno en sí mismo y en muchos casos sólo sirve para malgastar el dinero en asuntos que al buen liberal en nada le incumben.
- El dinero: Al buen liberal le retuerce la existencia del dinero fiduciario. Es cierto que quizá no sea el mejor sistema y se presta a abusos si no existe responsabilidad, provocando desastres económicos sin parangón, como hiperinflaciones y problemas en la percepción del riesgo. Por otro lado, es un instrumento que bien usado sirve para facilitar liquidez en momentos de crisis y ayudar a mejorar a la enconomía en ciclos de desapalancamiento.
- El oro: El patrón oro es al liberal como a los judíos el Arca de la Alianza. Un día estuvo vigente, fue la pauta oficial durante siglos y símbolo de una de sus épocas doradas. Ahora nada se sabe de él. Desde que Nixon decidiera abandornarlo definitivamente en los 70 por las Crisis del Petróleo, los liberales siguen reuniéndose e imaginando aquellos tiempos gloriosos -que no vivieron- con copa en mano. En definitiva es un medio por el cual los Estados no podrían intervenir en el valor del dinero (no se puede fabricar oro) y por tanto estaría a merced de la sabiduría del mercado.
- El trabajo: Denomínese así a la actividad desempeñada por aquellos individuos más capaces, más eficientes y que más hacen aumentar la productividad y/o competitividad de la empresa a la que sirven. El fin último es dar valor a los accionistas.
Otro día seguiremos profundizando en más términos; que los hay y no tienen desperdicio.
domingo, 2 de febrero de 2014
Vuelta a los orígenes
Hace unas semanas escuché a un filósofo hablar del Nuevo Sistema Económico. No era una profecía, sino la alternativa sostenible al capitalismo liberal.
Visto que el sistema de crecimiento infinito es inviable, que se generan ciclos de apalancamiento/desapalancamiento que producen los económicos y que los recursos y el trabajo son limitados y escasos, no queda otra que pensar en otros modelos.
No le interesa al Liberalismo Económico un cambio de sistema, o mejor dicho, la crisis del sistema sí ha interesado a dicha corriente. ¿Por qué? Porque se ha conseguido que en la Europa del Sur, se propaguen las reformas de desprotección social, darwinismo económico y desrregulación. Todavía no han conseguido uno de sus objetivos finales, que es la eliminación de los Bancos Centrales, pero tiempo al tiempo.
No obstante, e ideologías a parte, lo que queda claro es que la Crisis ha sido sistémica. Los gurús del mundo de Blade Runner predicen un cambio de modelo basado en la eficiencia como máxima absoluta, escasez del trabajo, por no ser un bien necesario para la economía, y prevalencia de concentraciones sectoriales sobre Estados.
Lo peor de todo es que creo que sí llevamos ese camino, pero lo que no tienen en cuenta es que, como casi todo en Historia, sí puede tener vuelta atrás. Dicen que las revoluciones no están de moda. Es un error histórico tal aseveración. No por estar en el siglo XXI dejamos de contener nuestro instinto levantisco hacia los poderes que provocan un malestar social.
Aquel filósofo que esuché sí parecía coherente. Una nueva ruralización es probablemente la vía de eregir una economía realmente sostenible, con más puestos de trabajo y una sociedad menos deshumanizada. Me encantó la idea porque yo siempre he opinado lo mismo.
Para lograr esto, como siempre, primero habrá que conquistar la cultura; después caerá todo lo demás.
Visto que el sistema de crecimiento infinito es inviable, que se generan ciclos de apalancamiento/desapalancamiento que producen los económicos y que los recursos y el trabajo son limitados y escasos, no queda otra que pensar en otros modelos.
No le interesa al Liberalismo Económico un cambio de sistema, o mejor dicho, la crisis del sistema sí ha interesado a dicha corriente. ¿Por qué? Porque se ha conseguido que en la Europa del Sur, se propaguen las reformas de desprotección social, darwinismo económico y desrregulación. Todavía no han conseguido uno de sus objetivos finales, que es la eliminación de los Bancos Centrales, pero tiempo al tiempo.
No obstante, e ideologías a parte, lo que queda claro es que la Crisis ha sido sistémica. Los gurús del mundo de Blade Runner predicen un cambio de modelo basado en la eficiencia como máxima absoluta, escasez del trabajo, por no ser un bien necesario para la economía, y prevalencia de concentraciones sectoriales sobre Estados.
Lo peor de todo es que creo que sí llevamos ese camino, pero lo que no tienen en cuenta es que, como casi todo en Historia, sí puede tener vuelta atrás. Dicen que las revoluciones no están de moda. Es un error histórico tal aseveración. No por estar en el siglo XXI dejamos de contener nuestro instinto levantisco hacia los poderes que provocan un malestar social.
Aquel filósofo que esuché sí parecía coherente. Una nueva ruralización es probablemente la vía de eregir una economía realmente sostenible, con más puestos de trabajo y una sociedad menos deshumanizada. Me encantó la idea porque yo siempre he opinado lo mismo.
Para lograr esto, como siempre, primero habrá que conquistar la cultura; después caerá todo lo demás.
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