Para que una economía pueda sustentarse en el consumo interno es fundamental contar con dos factores:
- Una distribución bastante homogénea de la riqueza entre la población. A saber: la clase media.
- Un sistema financiero capaz de ofertar y conceder crédito.
¿Pero por qué gasta la clase media? Es decir, ¿por qué realiza gastos superfluos en lugar de ahorrar? Por una parte por condición humana, a todos nos gusta vivir mejor. Por otro lado, por el económico, ese gasto se ejecuta porque existe confianza en el futuro. ¿Pero por qué compramos cosas a crédito? Pues por dos razones que pueden ser una sola: o bien no tenemos todo el dinero o bien tenemos muchísima confianza en el futuro.Y aquí es cuando entra a jugar el sistema financiero.
Así que al final, vemos por dónde se nos escapa el aire: por todos los lados. La clase media está sufriendo toda la virulencia de la crisis, se ahondan las diferencias sociales. Al sistema financiero le cuesta soltar la pasta. Pero por si fuera poco, el condimento que permite sacrificar ahorro y además vender dinero, esto es, la confianza, está completamente destruido.
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